¿Por qué nada en el mundo puede ser simple? ¿Por qué todo es complicado? ¿Por qué lo que es gratis, es lo que más cuesta? ¿Es qué acaso fuimos creados sólo para tener problemas, sólo para vivir preocupados y quejándonos de nuestras situaciones actuales? Personalmente esperaba y quería creer que no era así. Que los problemas eran temporales, que eran épocas, períodos que pasaban rápido. Pero ahora que estoy inserta en ellos, veo que me equivoqué, que este período no se acaba por más que yo lo quiera. Que las soluciones día a día se alejan más, y que el resto del mundo no está para ayudarte, sino para darte la espalda. Por lo tanto no queda más que mantener la ilusión de que algún día saldrás adelante.
Espero que algún día sea mañana.
